Intriga Personal

“Me apasiona la enseñanza; disfruto, quizá de un modo narcisista, induciendo en los demás el interés por problemas que me intrigan personalmente” Jerome Bruner

Información pertinente… decisiones más apropiadas

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NYC Progress Report

La sección de economía de El Comercio del sábado 17 incluye varios ejemplos de cómo mayor información puede producir más competencia en el mercado. Son páginas de diversas dependencias públicas que informan listas de precios de distintos productos. Es el caso de Sistema de Información de Abastecimiento y Precios (SISAP) del Ministerio de Agricultura, que recoge información de los precios mayoristas y minoristas de 27 ciudades del país sobre productos agropecuarios; o el caso de la página de Facilito, de OSINERGMIN, con los precios del diésel, las gasolinas, el gas licuado de petróleo y el gas natural en todo el país. La noción, detrás de esto, es que si hay más información puede ayudar a tomar mejores decisiones.

Sin embargo,  ¿qué tipo de información se necesita en el caso de educación? ¿Qué decisiones pueden tomar los padres sobre todo, si en el caso de la zona rural, la opción sólo podría ser mandarlos o no mandarlos a la única escuela pública de la comunidad? Por otro lado, tal como ha revelado un trabajo que hicieron Elaqua y Fabrega [1] en Chile, el simple acceso a información no supone proceso más “racionales” de selección. Muchas familias no se ciñen a estadísticas o recomendaciones oficiales, sino que pueden valorar más otras fuentes de información: su propia intuición, lo que dicen otros padres o familias, etc. En todo caso, no son los reportes técnicos los que se requieren, sino elementos más sencillos que permitan a los padres responder a este tipo de preguntas:  ¿qué está aprendiendo mi hijo? ¿es lo que debe aprender? Un buen ejemplo son los materiales que preparó el Ministerio de Educación de Colombia, titulados “¿Conoce usted lo que sus hijos deben saber y saben hacer con lo que aprenden?” o los reportes de progreso de dos páginas que entrega el Departamento de Educación de Nueva York sobre cada escuela en su ámbito y que pueden ser descargados de la web. Aquí un ejemplo.

[1] Elacqua, G., and R. Fabrega (2004) “El consumidor de la educación: Actor olvidado de la elección de colegios.” Universidad Adolfo Ibáñez, Santiago.

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Autor: Fernando

Educador y especialista en gestión educativa. Fui Viceministro de Educación entre el 2011 y 2014. Y Viceministro de Poblaciones Vulnerables hasta julio 2016, en el Ministerio de la Mujer.

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