Intriga Personal

“Me apasiona la enseñanza; disfruto, quizá de un modo narcisista, induciendo en los demás el interés por problemas que me intrigan personalmente” Jerome Bruner

Dios es mi copiloto

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Me gustó mucho uno de los últimos artículos de la columna de Guillermo Giacosa en Peru 21, titulado “Hay quienes creen que Dios es su copiloto”. Una de las raíces del problema de los accidentes de tránsito en el Perú, según Giacosa, es el individualismo rampante de nuestra sociedad, la cultura que proclama que “el prójimo no existe”.

Dice Giacosa: “Es esa cultura, ampliamente auspiciada por una sociedad que parece haber olvidado los beneficios de la cooperación y la solidaridad, la que está tanto detrás de los accidentes, como detrás de los decibeles atronadores con los que escuelas, institutos, clubes y particulares festejan lo que corresponda sea para aturdirse, sea para recaudar dinero, y también detrás de la indiferencia ante los niños que sobreviven en la calle, de los muchísimos desocupados, de la pésima atención en los hospitales públicos, de la agresión constante a la naturaleza…”

Esto es algo que no escapa a la escuela. ¿Cómo se está formando a las niñas y niños? ¿No es muchas veces el “trabajo en equipo” una parodia de colaboración? Cuando se privilegia la competitividad salvaje, el ganar a cualquier precio, el no respetar la fila o el turno, no cuidar lo que es de todos, se están creando las condiciones para ese conductor que luego buscará su interés (meterse en contra, girar a la derecha desde el carril de la izquierda, pasar en rojo, estacionarse donde sea, etc.) sin importarle el otro. Obviamente, no es responsabilidad exclusiva de la escuela: es una tarea compartida con la familia y la comunidad. Pero no debemos olvidar que los valores se enseñan en situaciones concretas y el tránsito es una manera muy aterrizada de formar ciudadanos responsables para una ciudad que, por sus crecimiento y condiciones, es de por sí caótica y la hacemos mucho más cada día con nuestras pequeñas acciones.

(c) Tomado de la web del Ministerio del Interior

(c) Tomado de la web del Ministerio del Interior

Giacosa mencionaba que de nada sirve pedir que los candidatos a conductores o los que debemos renovar nuestro brevete estudiemos las 90 páginas del reglamento de tránsito si es que no cambiamos  esas actitudes fundamentales. Pensaba en lo mismo cuando veía el auto de una de las escuelas de conductores que hay en Lima: se llama “Indianápolis”!!! No era precisamente la imagen del tipo de conductor que necesitamos para nuestras calles y nuestro sufrido tráfico.

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Autor: Fernando

Educador y especialista en gestión educativa. Fui Viceministro de Educación entre el 2011 y 2014. Y Viceministro de Poblaciones Vulnerables hasta julio 2016, en el Ministerio de la Mujer.

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