Intriga Personal

“Me apasiona la enseñanza; disfruto, quizá de un modo narcisista, induciendo en los demás el interés por problemas que me intrigan personalmente” Jerome Bruner

Más allá del uniforme

1 comentario

Quería escribir sobre este reciente decreto supremo 004-2009 que señala que las trabajadoras del hogar no pueden ser obligadas a usar uniformes en espacios públicos. Liuba Kogan, en el blog Espacio Compartido, hace un interesante análisis sobre este punto, señalando que el problema no es el uniforme en sí, sino lo que éste representa: la discriminación, la supresión del nombre, del rostro y ser tratadas como ciudadanas de segunda clase. En otras palabras, se trata de ir más allá de lo formal y legal, y reconocer a las trabajadoras del hogar como lo que son: personas con derechos y necesidades, colaboradoras de la casa y de la crianza de los hijos, una de las tareas más delicadas y las menos reconocidas.

Como en tantos asuntos, la forma como educamos a los niños en casa y la escuela tiene que reflejarse en formas concretas como ellas y ellos tratan a las personas, de cualquier lugar y condición. Es terrible cuando escuchamos referirse a ellas como las “empleadas”, las “cholas”, o simplemente invisibilizarla como si fuera parte del decorado… Si eso hacen los niños o adolescentes, es porque reflejan los que sus padres u otros adultos les transmiten. Por ello, como dice Kogan, es mucho más que el uniforme. Es la manera como asumimos la convivencia social, el trato a los demás, el tipo de país que queremos. Si no alentamos la equidad y el respeto a los derechos desde la casa, ¿cómo esperamos que luego sean buenos ciudadanos en la sociedad, en el trabajo, respetuosos de los derechos de los demás, sin importar las diferencias de género, raza o condición social? Sólo en la medida en que reconozcamos el valor de las trabajadoras del hogar como personas, como otras “yo” y no como “extrañas” de segunda categoría, sin condecendencias ni paternalismos que son otra forma de discriminación…

Anuncios

Autor: Fernando

Educador y especialista en gestión educativa. Fui Viceministro de Educación entre el 2011 y 2014. Y Viceministro de Poblaciones Vulnerables hasta julio 2016, en el Ministerio de la Mujer.

Un pensamiento en “Más allá del uniforme

  1. Es cierto que el trabajo dignifica al hombre y que nadie puede tratar con discriminación a otro ser humano que tal vez no tuvo la suerte de optar por una carrera y/o tener la oportunidad de alcanzar un sitio en nuestra “sociedad”, siendo utopico pensar que todos merecemos el mismo trato, ya que en la practica no es asi (solamente nace este pensamiento en personas de buena volunta) sin embargo, en lo particular, yo tengo una empleada del hogar, que si bien es cierto su trabajo lo realiza bien, me ha causado problemas con mi esposo, informandole las cosas que hago mal, es decir sino coordine con el jardinero, si no coordine con ella para la compra de tal o cual cosa, inclusive si me olvide de coordinar alguna tarea de los chicos, que por las multiples ocupaciones a veces nos puede pasar que nos olvidamos, ella a trabajado 7 años, y las discusiones con mi esposo eran por estas pequeñas cosas, puesto que ella se lo informa inclusive delante mio con mucha sutileza, y que sinceramente no me daba cuenta, asi como cuando no quiere comer algo de su agrado, cuando no quiere limpiar, cuando no quiere abrir la puerta al jardinero, cuando no quiere salir a atender a los invitados, sabe salir de todo aquello que no desea hacer, y recien me he dado cuenta de ello, inclusive ha llegado a decir que es mi hermana en el colegio de mis hijos. Creo finalmente que cada persona debe estar en el lugar que merece y lamentablemente en cuestiones humanos como el LA ENVIDIA, LA IGNORANCIA, LA MALDAD, LA INTRIGA, la palabra discriminación esta demás, ya que estos sentimientos son inherentes al ser humano y por ende EXCLUYENTES, en una sociedad, es decir cada persona se discrimina respecto a su conducta y nos agrupamos tratando de comulgar con los mismos valores, con personas que viven el dia a dia tratanto de hacer lo posible por ganarse el pan honradamente y ser mejor esposa y madre cada dia. Considero que se deberia hacer un estudio estadistico de las empleadas domesticas que han causado que muchas familias se separen, cuando yo era niña mi abuelita tuvo que ir a la comisaria y pagar a unos vecinos el robo que la empleada hizo de unas blusas, si bien es cierto que nuestra sociedad debe avanzar con justicia legalizandose se debe tener claro a que persona se le defiende y sobre todo establecer sanciones ante la debilidad de estas personas ya que ellas vienen con un resentimiento incluido por ser generalmente personas que no tuvieron la misma oportunidad de sus empleadores. Mucho ojo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s